MIkel Arilla

La ciudad sin mar

ciudad mar

Sinópsis:En su obra En la ciudad sin mar, Mikel Arilla nos acerca muchas de sus inquietudes y cosmovisiones. A pesar de su juventud (Tudela, 1987) y de ser el primero de sus libros que ve la luz editorial, es la de Mikel una voz curtida, y no sólo en el ejercicio de su profesión periodística, sino también en el territorio de la ficción, en el que habita y transita con seguridad y oficio. Entre el viaje, los aeropuertos y las estaciones, donde se circunscribe el poemario, aparece en el fondo «una ciudad sin mar al que echarle la culpa». Una ciudad con nombre y que sirve de excusa al poeta, entre los vaivenes del periplo, para mirarse hacia adentro, en ese inevitable viaje interior que se produce cuando los automatismos de los viajes externos dejan la mente libre de agobios materia10 les. La lógica ilógica propia del poema se hace presente en numerosas ocasiones: Aprended de las flores, imitad a los grillos que os observan, uníos a quien os lance preguntas que jamás tendrán respuesta lógica. Salpicando algunos de los poemas, no falta guiños a la metapoética, a la reflexión sobre el propio hecho de la escritura, sobre todo en la «poesía del tú», en la que se intuye un diálogo con la amada ausente: Querría que supieras lo que pesa una noche en este asfalto tenue y cuánto se releen las páginas marcadas del libro que escribimos.

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